~ Actividades de Servicio ~

 


Actividades de Servicio

 

La Vida Es Servicio. Todo lo que existe, existe para servir y, para servir únicamente. El servicio es la expresión de la vida universal. Dentro de esta comprensión, toda actividad humana puede y debe ser una Actividad de Servicio.
 
   Cuando nuestra actitud es de servicio, toda nuestra vida se convierte en servicio: la vida personal, la vida familiar, la vida laboral, la vida profesional y la vida social en todas sus facetas. Cuando nuestra orientación es hacia el servicio, vemos y vivimos todo como servicio y nos disponemos a servir con humildad. Toda nuestra formación y entrenamiento se convierten en una formación y entrenamiento para servir. No existen actividades de servicio y actividades que no sean de servicio, pues nuestra conciencia está orientada en una sola dirección: la de servir y ser agentes del Servicio Universal. 
 
   Comer y beber son una actividad de servicio cuando somos conscientes de que al comer y beber estamos alimentando a los millones de seres que conforman nuestro cuerpo (átomos, partículas y células). Defecar, orinar, exudar y exhalar son una actividad de servicio cuando somos conscientes de que estamos haciendo nuestro aporte y nuestra retribución al cuerpo planetario; por lo tanto, comemos y bebemos alimentos puros para que nuestras excreciones, exudaciones y exhalaciones (los elementos que retribuimos a la Tierra) se conviertan en un nutriente y no en un contaminante para nuestro planeta. Pensar es una actividad de servicio cuando somos conscientes de que la calidad de nuestros pensamientos determina la calidad de nuestros actos; en consecuencia, disciplinamos nuestra mente para tener sólo aquellos pensamientos que se convertirán en actos de servicio.
 
   El agua de nuestro cuerpo procede de las reservas de agua del planeta. El hierro de nuestro cuerpo procede también de las reservas de hierro del planeta. Lo mismo sucede con todos los elementos que constituyen nuestro cuerpo físico sin excepción. Por lo tanto, hablar, movernos o trabajar son todas actividades de servicio cuando somos conscientes de que todo lo que hacemos con nuestro cuerpo lo estamos realizando con el material planetario que no nos pertenece y, sabemos que todos los elementos que conforman nuestro cuerpo, son únicamente elementos planetarios que la naturaleza universal pone a nuestro cuidado y protección con el fin de que, a través de ellos, nos integremos al gran juego del servicio universal y, al hacerlo así, desarrollemos más y más nuestra conciencia para elevarnos constantemente hacia niveles superiores del servicio.
 
   Cuando nuestra conciencia está orientada hacia el servicio, el servicio es nuestro único deber y no pensamos en lo que podemos recibir, sino en lo que podemos dar, sea cual sea la situación, el momento o el contexto en el que nos encontremos. En tal sentido, aquellas actividades que no representan una ocasión de servicio no forman parte de nuestra actividad y nuestra vida.
 
   Dentro de esta comprensión, intento humilde y conscientemente realizar mi parte de servicio e integrarme, así, al gran servicio universal que es la vida misma. En el sentido técnico-práctico, intento con humildad desarrollar cada nuevo conocimiento y cada disciplina y habilidad profesional como una herramienta más que me sirva para servir.
 
   Mis actividades diarias incluyen labores que no me reportan ningún beneficio económico y otras que sí lo hacen. En sintonía con mi nivel de conciencia y entendimiento, dedico igual cantidad de esfuerzos, recursos y conocimientos a ambas tareas. No existe diferencia de calidad entre mis actividades no remuneradas y aquellas por las que percibo dinero en retribución.
 
   Todas mis disciplinas profesionales sin exclusión son, a su vez, áreas y actividades de servicio por las cuales no percibo remuneración financiera. Muy conscientemente, he procurado y sigo procurando que el número de actividades de servicio no remunerado sea siempre superior al de las actividades profesionales por las que sí recibo una retribución monetaria. Hasta ahora lo he logrado siempre y me propongo seguir cumpliendo este propósito cada día de mi vida. Intento humildemente que ni un solo día de mi vida transcurra sin ejercitar mi capacidad de servir.
 
   Como aprendiz de servidor, considero un deber primordial el compartir mi experiencia, comprensión y conocimiento del servicio con aquellas personas que igualmente intentan servir. Así pues, intento estar constantemente atento a aquellas personas de mi entorno que dedican sus esfuerzos a realizar actividades de Buena Voluntad en bien del prójimo y del planeta y, me propongo humildemente servirles, brindarles instrucción y serles de ayuda en su tarea. Del mismo modo, intento estar constantemente atento a aquellas personas que se encuentran más avanzadas que yo en el Sendero del Servicio, con el fin de ponerme a su servicio, serles de utilidad en su trabajo y aprender de Ellos.
 
   Según lo puedo comprender, lo importante del servicio es servir. Todo otro propósito que no sea servir no conduce nunca al servicio. Por lo tanto, invertir esfuerzo y tiempo en hacer que otras personas conozcan nuestras actividades de servicio resulta ser una estupidez y un sinsentido.
 
   El Servicio es una ciencia. Como tal, hemos de saber qué dar y qué no dar, cuándo dar y cuándo no dar, por qué dar y por qué no dar, cuánto dar y cuánto no dar, a quién dar y a quién no dar, dónde dar y dónde no dar, cómo dar y cómo no dar, para qué dar y para qué no dar. Cada situación es única y particular; por lo tanto, es necesario ejercitar nuestro discernimiento para comprender su naturaleza y saber cómo actuar en cada situación. Lo que una persona recibe como servicio en un determinado momento, de determinada forma, en determinado lugar, en determinada cantidad y con un determinado fin, puede no ser servicio para esa misma persona en otro momento y situación. Sólo el ejercicio de nuestro discernimiento nos hará reconocer la diferencia. Consecuentemente, hemos de entrenarnos y formarnos para convertirnos en verdaderos servidores –servidores científicos– y en mejores servidores cada vez.
 
   En el reino humano es la Conciencia el factor que determina su equilibrio y su evolución, así como toda su vida. Por su  posición en el esquema evolutivo del planeta Tierra, el ser humano tiene la potencialidad y la capacidad de contribuir conscientemente al desarrollo y a la evolución planetaria en toda su dimensión, es decir, en todos los reinos de la naturaleza: mineral, vegetal, animal, humano y espiritual (el reino espiritual está constituido por los principios y fuerzas que dominan la vida universal y su expresión. Este reino compenetra y rige, por igual, a los 4 reinos inferiores a él). De ello depende la evolución de su conciencia como individuo y como especie. En este sentido, el campo del servicio humano está constituido por toda la expresión planetaria, es decir, los reinos mineral, vegetal, animal, humano y espiritual. El ser humano evoluciona, entonces, sirviendo a la totalidad de la vida planetaria. Este tipo de percepción, de comprensión y de expresión es lo que se denomina “Conciencia Global”.
 
   Esta es mi humilde comprensión al respecto del Servicio.

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* Ver también Desarrollo de la Conciencia“, haciendo click en el siguiente enlace

https://omarnahum.wordpress.com/resena-esp/desarrollo-de-la-conciencia/

 

   

 

 

 

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